La preparación no se reduce a una lista de análisis. Cada indicación responde al procedimiento, los antecedentes médicos y la evaluación individual de la paciente.

Los estudios preoperatorios permiten reconocer condiciones que podrían modificar el plan, requerir una valoración adicional o indicar que conviene esperar.

El resultado se ve al final. La seguridad se decide mucho antes.

La segunda consulta también tiene un propósito concreto: revisar el consentimiento informado, resolver dudas y comprobar que la expectativa y el resultado posible estén alineados.

Decir que todavía no es el momento de operar también es una decisión médica. La seguridad no es una etapa del proceso; es el criterio que organiza todas las demás.

ROMA COLETTI · CIRUJANA PLÁSTICAExplorar más historias ↗